GTarcade App

More benefits, more surprises

Get

Details page

"El Latido Bajo las Raíces" [Capítulo 99] La Última Sanadora - Infinity Kingdom

Press Officer
Article Publish : 06/07/2026 09:58
Translate


🌸 Muy buenas tardes, ¡bienvenidos a un nuevo capítulo de mi historia, "La Última Sanadora"!

Soy Persephone, y hoy tengo el placer de presentarles el capítulo noventa y nueve que se enfoca en Teodora, sus aventuras y su evolución para convertirse en la más destacada curandera de los últimos tiempos. 

¡Acompáñenme en este emocionante capítulo!


🌸 Resumen del anterior capítulo: “La Isla que No Debía Existir”

Tras una semana de viaje siguiendo el misterioso mapa entregado por Selene, Teodora y sus compañeros avanzaron por territorios olvidados cada vez más alejados del mundo conocido. Sin embargo, algo extraño ocurría: las marcas del mapa parecían cambiar de posición cada día, como si el propio destino se desplazara constantemente. Al llegar a la costa, descubrieron que el lugar señalado se encontraba en medio de un océano aparentemente vacío. Fue entonces cuando Lucasta percibió una barrera invisible y el mar comenzó a abrirse ante sus ojos. Gigantescas murallas de agua se elevaron formando un círculo mientras emergía una inmensa isla oculta, coronada por una ciudad antigua y un árbol colosal cuyas ramas atravesaban las nubes.

Tras conseguir una embarcación y llegar a la isla, el grupo encontró una ciudad inquietantemente intacta pero completamente vacía, como si toda su población hubiera desaparecido en un solo instante. Explorando las calles silenciosas, Teodora halló el mismo símbolo del mapa grabado en una piedra junto a una inscripción ancestral. Al tocarla, una voz resonó por toda la ciudad revelando que aquel lugar perteneció a los Guardianes del Horizonte, quienes habían fracasado en una misión desconocida. En ese momento, el gigantesco árbol del centro de la isla comenzó a emitir una luz azul similar a la energía encontrada en Asterion. Sus raíces despertaron lentamente y, en las profundidades bajo la isla, una antigua presencia abrió los ojos al sentir la llegada de los héroes.


🌸 Capítulo 99: “El Latido Bajo las Raíces ”

El silencio de la isla terminó.

No con un rugido.

No con una explosión.

Sino con un latido.

BUM.

El sonido recorrió toda la ciudad vacía.

Las piedras vibraron.

Las ventanas de cristal antiguo temblaron.

Incluso el aire pareció estremecerse.

Teodora sintió aquel pulso en el pecho.

Como si algo gigantesco estuviera respirando bajo la tierra.

BUM.

Las raíces del árbol colosal continuaron moviéndose.

Lentas.

Pesadas.

Vivas.

Miles de raíces se deslizaron por las calles como serpientes gigantescas, apartando edificios y rompiendo antiguos caminos de piedra.

—Eso definitivamente no me gusta —murmuró Khubilai.

Atenea levantó el escudo.

—Por una vez estamos de acuerdo.

Lucasta observaba el árbol sin apartar la mirada.

Sus ojos dorados brillaban con intensidad.

"Está despierto."

—¿Qué está despierto? —preguntó Teodora.

El dragón tardó unos segundos en responder.

Como si estuviera escuchando algo lejano.

"Miles de voces."

Todos se quedaron inmóviles.

"Miles."

Un escalofrío recorrió la espalda de la sanadora.

Las raíces volvieron a moverse.

Entonces ocurrió algo aún más extraño.

Pequeños destellos azules comenzaron a aparecer entre los edificios.

Uno.

Dos.

Diez.

Cien.

Miles.

Luces flotantes emergieron por toda la ciudad.

Pequeñas esferas luminosas que ascendían lentamente hacia el cielo.

Parecían estrellas.

Pero estaban demasiado cerca.

Demasiado vivas.

Teodora observó una de ellas pasar junto a su rostro.

Y escuchó una voz.

Una sola palabra.

—Ayuda...

La sanadora abrió los ojos.

La esfera desapareció.

Otra pasó junto a ella.

—Perdón...

Y otra.

—Fallamos...

Las luces llenaban ahora toda la ciudad.

Como un océano de almas.

—Son espíritus —susurró Atenea.

Teodora comenzó a comprender.

Aquellas personas no habían desaparecido.

Seguían allí.

De alguna forma.

Atrapadas.

Esperando.

Lucasta emitió un gruñido grave.

El dragón giró hacia el árbol.

"Algo viene."

Entonces el suelo explotó.

Una enorme raíz atravesó la plaza.

Piedras y polvo volaron por todas partes.

El grupo se dispersó.

Otra raíz emergió.

Y otra.

Y otra más.

No estaban atacando.

Parecían buscar algo.

O a alguien.

—¡Al árbol! —gritó Atenea.

Manco ya estaba corriendo.

—¡Entonces vamos a conocer al responsable!

Los héroes avanzaron por las antiguas avenidas mientras las raíces crecían a su alrededor.

Cada minuto el árbol parecía más grande.

Más vivo.

Más consciente.

Y mientras corrían, comenzaron a descubrir algo inquietante.

Las paredes de la ciudad estaban cubiertas por símbolos.

Miles de ellos.

El mismo símbolo del mapa.

Repetido una y otra vez.

Como advertencias.

Como plegarias.

Como desesperados intentos de recordar algo importante.

Finalmente alcanzaron la gran escalinata que conducía al árbol.

Y allí encontraron la primera prueba de que no estaban solos.

Una figura.

Sentada sobre los escalones.

Inmóvil.

Cubierta de polvo.

Con una armadura azul oscura.

—¿Un cadáver? —preguntó Khubilai.

La figura levantó lentamente la cabeza.

Todos se detuvieron.

Los ojos del guerrero brillaban con luz azul.

No estaba muerto.

Pero tampoco parecía vivo.

La armadura crujió.

Entonces se puso de pie.

Medía casi tres metros.

Su espada era tan grande como una puerta.

Y en su pecho brillaba el mismo núcleo azul que habían visto en Asterion.

—No puede ser... —susurró Teodora.

La figura habló.

Su voz sonó antigua.

Gastada por siglos.

—¿Visitantes?

Cada palabra parecía costarle un enorme esfuerzo.

—¿Siguen existiendo... visitantes?

Atenea avanzó un paso.

—¿Quién eres?

La criatura observó al grupo.

Luego miró el árbol.

Y por primera vez apareció algo parecido al dolor en su rostro.

—No recuerdo mi nombre.

El silencio se extendió.

—Lo olvidé hace mucho tiempo.

El gigante apoyó la espada en el suelo.

—Pero recuerdo mi deber.

La luz azul de su pecho parpadeó.

—Soy el último Guardián del Horizonte.

Teodora sintió cómo el corazón se le aceleraba.

Habían encontrado a uno.

Uno de los habitantes de aquella ciudad perdida.

—¿Qué ocurrió aquí? —preguntó.

El guardián cerró los ojos.

Y durante unos segundos pareció luchar contra sus propios recuerdos.

—Intentamos proteger el mundo.

—¿De qué?

El gigante abrió los ojos.

Y el miedo que apareció en ellos fue suficiente para congelar la sangre de todos.

—De aquello que duerme bajo las raíces.

Nadie habló.

El viento seguía ausente.

El océano seguía inmóvil.

Toda la isla parecía contener la respiración.

—Lo encerramos hace siglos.

—¿Quién? —preguntó Atenea.

—La Primera Sombra.

Las palabras resonaron por toda la escalinata.

Incluso Lucasta reaccionó.

El dragón se tensó.

Como si hubiera escuchado una leyenda olvidada.

El guardián continuó.

—No era un dios.

—No era un monstruo.

—No era un demonio.

Su voz tembló.

—Era algo más antiguo.

Algo que existía antes de que la luz y la oscuridad fueran separadas.

El árbol emitió un destello azul.

La tierra volvió a vibrar.

BUM.

El latido regresó.

Más fuerte.

Más cercano.

El guardián levantó lentamente la mirada hacia las enormes ramas.

Y por primera vez mostró auténtico terror.

—Llegaron demasiado tarde.

Las raíces comenzaron a ascender por el tronco.

Miles.

Millones.

Moviéndose al mismo tiempo.

El cielo entero se oscureció.

Las nubes giraron formando un inmenso remolino sobre la isla.

Y desde las profundidades bajo el árbol...

una gigantesca grieta comenzó a abrirse.

De ella emergió una oscuridad líquida.

Negra.

Profunda.

Infinita.

No tenía forma.

No tenía rostro.

Pero observaba.

Y cuando aquella presencia fijó su atención sobre Teodora...

la marca luminosa de su báculo comenzó a brillar por sí sola.

Como si reconociera a aquello que despertaba.

O como si aquello reconociera a Teodora.

Y en ese instante, una voz imposible resonó directamente dentro de la mente de la sanadora.

Una voz tan antigua que parecía provenir del inicio mismo del mundo.

"Al fin encontré a la Heredera."

Y Teodora comprendió que la verdadera aventura apenas acababa de comenzar.






¡Hasta aquí llegamos con éste capítulo de esta Historia de Aventuras!

Espero que les haya entretenido y esperen con ansias el próximo capítulo la semana que viene.


Muchas gracias por su tiempo y apoyo,

Los estaré viendo cada semana con un capítulo nuevo.

🌸Persephone



Plataforma de comunicación

Unirse al Discord de Infinity Kingdom para resolver problemas y dudas. Busca el canal en español, y si no lo encuentras, pregunta en el chat general. Puedes buscarme como 🌸Persephone, y tengo el rol de Press Officer (Oficial de Prensa), así que siéntete libre de enviarme un mensaje privado.


Links para descargar el juego

Game Download Link  

Game Download Link Korea

Game Download Link Tw/Hk

- Infinity Kingdom / 無盡城戰

Translate