
🌸 Muy buenas tardes, ¡bienvenidos a un nuevo capítulo de mi historia, "La Última Sanadora"!
Soy Persephone, y hoy tengo el placer de presentarles el capítulo ochenta y tres que se enfoca en Teodora, sus aventuras y su evolución para convertirse en la más destacada curandera de los últimos tiempos.
¡Acompáñenme en este emocionante capítulo!
🌸 Resumen del anterior capítulo: “Las Voces que Cruzan el Umbral”
El grupo abandona el campamento y se interna en un sendero que comienza a fragmentarse de forma inquietante, no en bifurcaciones claras, sino en variaciones sutiles del mismo camino. Teodora avanza al frente, impulsada por una sensación interna de anclaje que todavía no termina de comprender, mientras Lucasta permanece cerca, protegiéndola de manera instintiva. Atenea advierte que el mundo allí se está “adelgazando”, y pronto todos perciben un ambiente extraño donde el tiempo, los sonidos y la realidad parecen desfasados. Es entonces cuando comienzan a escucharse voces que no obligan, sino que invitan, revelando el destino de quienes desaparecieron antes.
Siguiendo esa llamada, llegan a una antigua estructura de piedra donde convergen fisuras entre planos. En su interior, sombras incompletas se manifiestan: no son seres vivos, sino restos de voluntades que nunca llegaron a formarse del todo. Una de ellas se acerca a Teodora, pidiéndole ayuda para “soltar” y desaparecer. Aunque su impulso inicial es sanar y cerrar la fisura, Teodora recuerda experiencias pasadas y comprende que liberar sin más no es suficiente.
En lugar de destruir o sellar, Teodora actúa de otra forma: ancla su luz como una raíz y exige que, para cruzar, las sombras lleven consigo una elección, un nombre, algo propio. Esto debilita las voces y estabiliza el lugar, aunque no elimina por completo la amenaza. Al salir, el mundo ha cambiado y una oscuridad distante late en el horizonte. Khubilai reconoce que Teodora ya no solo repara, sino que decide qué debe sostenerse, y ella entiende que su intervención ha sido notada: una voluntad oscura comienza, por primera vez, a elegirlos a ellos.
🌸 Capítulo 83: “La Aldea que No Dejaba Huella”
La línea de oscuridad permanecía en el horizonte incluso cuando el grupo cambió de rumbo. No los seguía de forma visible, pero tampoco se desvanecía. Era como una cicatriz en el mundo: distante, latente, paciente.
Avanzaron durante horas por una llanura baja, donde la tierra se volvía blanda y el cielo parecía demasiado amplio. No había senderos claros, solo rastros interrumpidos, marcas que comenzaban y se perdían de manera abrupta. Lucasta volaba bajo, en círculos amplios, y descendía cada tanto para confirmar lo que todos empezaban a sospechar.
—Aquí vive gente —dijo finalmente el dragón—. O vivió. Hace poco.
No había ruinas ni señales de destrucción. Eso era lo inquietante.
La aldea apareció al caer la tarde, como si hubiese estado aguardándolos. Un conjunto de casas simples, de madera y barro, rodeadas por cercos bajos y campos pequeños. No se veían animales ni humo, pero las puertas estaban cerradas, no rotas. Los pozos cubiertos. Las herramientas apoyadas contra las paredes.
Como si todos hubieran decidido detenerse al mismo tiempo.

—No hay ecos —murmuró Atenea—. Ni siquiera de miedo.
Teodora sintió el tirón en el pecho antes de cruzar el primer cerco. No era dolor ni urgencia, sino ausencia. Un hueco donde debería haber algo más.
Manco fue el primero en abrir una puerta. El interior estaba ordenado: una mesa, cuencos vacíos, mantas dobladas con cuidado. En una esquina, un par de botas infantiles.
—No huyeron —dijo en voz baja—. Se prepararon.
Khubilai recorrió la aldea con la mirada, atento a cualquier movimiento.
—O aceptaron algo.
El centro del poblado estaba marcado por una estructura circular de piedra, apenas elevada. No era un templo, sino un punto de reunión. Allí, el aire se sentía más denso, como si costara dar un paso sin dejar algo atrás.
Teodora se detuvo en seco.
—Aquí… —susurró—. Aquí eligieron.
Las marcas no eran visibles al principio. No como símbolos ni heridas. Eran huellas de intención: zonas donde la realidad estaba más quieta, más definida, como si algo hubiese sido fijado con demasiada fuerza.
Lucasta bajó la cabeza, inquieto.
—No se los llevaron —dijo Manco—. Se quedaron… pero no del todo.
Atenea cerró los ojos y extendió la mano.
—Esta aldea hizo un pacto menor —explicó—. No con un dios. Con una idea.
Teodora comprendió antes de que lo dijeran en voz alta.
La promesa no era poder. Ni protección.
Era ligereza.
Habían deseado dejar de pesar. De decidir. De sostener.
—Como las sombras del puesto —dijo Khubilai—. Pero completas. Humanas.
Un susurro recorrió el círculo. No surgía de un punto específico, sino del suelo mismo.
—No dolía —decía—. No exigía nada.
Las figuras comenzaron a aparecer alrededor de ellos. No eran sombras fragmentadas, sino siluetas humanas, apenas definidas, como reflejos en agua quieta. Tenían rostro, pero no expresión. Presencia, pero no voluntad.
Teodora dio un paso adelante antes de que nadie pudiera detenerla.
—Ustedes eligieron soltar —dijo—. Pero nadie puede vivir sin peso.
Las figuras se volvieron hacia ella al unísono.
—Nos prometieron descanso —respondieron—. No hay elección.
La presión aumentó. No como amenaza, sino como invitación. Un cansancio profundo, antiguo, que sugería lo fácil que sería quedarse allí, inmóvil, sin decidir nada más.
Manco apretó los puños.
—Teodora…
—Estoy bien —respondió ella, aunque no estaba segura de que fuera verdad.
Por primera vez desde que había sentido el cambio en sí misma, dudó. Sanar no servía. Romper el pacto los destruiría. Forzarlos a elegir sería repetir el error que los había traído hasta allí.
Entonces comprendió.
Se arrodilló en el centro del círculo y apoyó ambas manos en la piedra.
No invocó luz. No llamó al Telar. No intentó corregir.
—No puedo devolverlos —dijo—. Pero puedo darles algo que no les dieron.
Las figuras se inclinaron levemente, como atraídas por una fuerza nueva.
Teodora dejó que su energía descendiera despacio, no como raíz esta vez, sino como hilo. Un hilo que no ataba, pero tampoco soltaba del todo.
—No necesitan volver —continuó—. Pero tampoco desaparecer. Pueden permanecer… mientras elijan algo mínimo.
El susurro vaciló.
—¿Qué cosa?
Teodora pensó en las botas, en las mantas dobladas, en la mesa preparada para una comida que nunca llegó.
—Cuiden este lugar —dijo—. No como sombras. Como memoria.
El silencio fue absoluto.
Luego, una a una, las figuras comenzaron a cambiar. No recuperaron el cuerpo, pero su forma se volvió más estable. Menos difusa. La presión cedió.
El círculo de piedra se agrietó suavemente, como si liberara un aliento contenido durante demasiado tiempo.
Cuando todo terminó, la aldea seguía vacía… pero ya no ausente.
Atenea abrió los ojos.
—Has creado un umbral nuevo —dijo—. No entre mundos, sino entre estados.
Teodora se puso de pie con esfuerzo. Sentía el cansancio ahora, profundo y real.
—No sé si estuvo bien.
Khubilai la observó con atención.
—Estuvo elegido —respondió—. Y eso basta.
Lucasta se acercó y rozó su hombro con el hocico, en silencio.
Mientras abandonaban la aldea, Teodora miró atrás una última vez. Las casas no estaban ocupadas, pero el aire ya no era hueco. Había algo que permanecía.
En la distancia, más allá de colinas bajas, la línea de oscuridad seguía allí.
Pero ahora, pulsaba con mayor claridad.
Como si hubiera reconocido algo nuevo en ella.
Algo que no solo sanaba.
Algo que comenzaba a redefinir el peso del mundo.
¡Hasta aquí llegamos con éste capítulo de esta Historia de Aventuras!
Espero que les haya entretenido y esperen con ansias el próximo capítulo la semana que viene.
Muchas gracias por su tiempo y apoyo,
Los estaré viendo cada semana con un capítulo nuevo.
🌸Persephone
Plataforma de comunicación
Unirse al Discord de Infinity Kingdom para resolver problemas y dudas. Busca el canal en español, y si no lo encuentras, pregunta en el chat general. Puedes buscarme como 🌸Persephone, y tengo el rol de Press Officer (Oficial de Prensa), así que siéntete libre de enviarme un mensaje privado.
Links para descargar el juego
- Infinity Kingdom / 無盡城戰



![“CaoCao y la Marcha del Trueno Silente” [Rincón de las Historias] - Infinity Kingdom](https://oss.gtarcade.com/forum/gif/2026-02-01/546754_847de7ce-e74b-4867-a2f6-34cf033ef9b3_232603.gif?x-oss-process=image/resize,w_150,h_150)
!["El Frío no Apaga la Guerra" Los Choques más Calientes de la Temporada Legendaria [Siempre Frío] - Infinity Kingdom](https://oss.gtarcade.com/forum/gif/2026-02-01/546754_3cd2fef7-dd45-4e4b-a5d7-de1b0c858ea4_131329.gif?x-oss-process=image/resize,w_150,h_150)
!["Donde el Camino Aprende a Resistir" [Capítulo 84] La Última Sanadora - Infinity Kingdom](https://oss.gtarcade.com/forum/gif/2026-01-31/546754_f4fa58c8-4da6-43ce-9932-c2629753e647_113352.gif?x-oss-process=image/resize,w_150,h_150)