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"Las Escaleras del Mundo Perdido" [Capítulo 104] La Última Sanadora - Infinity Kingdom

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Article Publish : 07/12/2026 23:05
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🌸 Muy buenas tardes, ¡bienvenidos a un nuevo capítulo de mi historia, "La Última Sanadora"!

Soy Persephone, y hoy tengo el placer de presentarles el capítulo ciento cuatro que se enfoca en Teodora, sus aventuras y su evolución para convertirse en la más destacada curandera de los últimos tiempos. 

¡Acompáñenme en este emocionante capítulo!


🌸 Resumen del anterior capítulo: “El Corazón del Guardián”

Tras abrirse por completo la isla, las antiguas raíces revelan un secreto guardado durante milenios: el despertar de Aurion, el Primer Guardián, un colosal titán de roca y cristal cuya sola presencia obliga a la Primera Sombra a retroceder. Aunque su inmenso poder desintegra los ataques de la corrupción, Teodora descubre que los siglos de cautiverio lo han dejado debilitado, por lo que reúne a sus compañeros para luchar a su lado.

Cuando la luz del báculo de la sanadora se conecta con la energía del titán, una oscura grieta aparece en su pecho, idéntica a las marcas que ella ha purificado antes, revelando la impactante verdad: la Primera Sombra ha estado alimentándose del corazón de Aurion durante miles de años, y mientras esa corrupción permanezca, el legendario guardián jamás podrá ser verdaderamente libre. 


🌸 Capítulo 104: “Las Escaleras del Mundo Perdido ”

Nadie volvió la vista atrás.

El estruendo de la batalla entre Aurion y la Primera Sombra quedó sobre sus cabezas como una tormenta lejana, amortiguada poco a poco por las inmensas paredes de piedra que los rodeaban. Cada escalón descendía varios metros antes de girar sobre sí mismo, formando una espiral tan antigua que parecía no haber sido construida por manos mortales, sino esculpida lentamente por el propio tiempo.

La luz del exterior desapareció tras apenas unos minutos.

Solo permanecía el tenue resplandor azul que nacía de las vetas cristalinas incrustadas en las paredes. No iluminaban de forma constante. Respiraban.

Como si la montaña estuviera viva.

Teodora avanzaba al frente sosteniendo el báculo, cuya luz blanca respondía a aquella energía con un brillo suave y cálido. Lucasta caminaba detrás de ella con las alas plegadas, obligada por la estrechez del pasaje. Incluso el joven dragón parecía incómodo. Sus ojos dorados observaban cada sombra con atención.

El silencio resultaba extraño.

No era un silencio vacío.

Era uno que escuchaba.

Atenea rompió aquella sensación golpeando suavemente una roca con el borde del escudo.

—No me gusta este lugar.

El eco no regresó.

Simplemente desapareció.

Manco Cápac levantó una ceja.

—Eso sí que no es normal.

Ni siquiera Khubilai Kan respondió. Permanecía observando las paredes con expresión seria.

Entonces uno de sus lobos espirituales gruñó.

No hacia adelante.

Hacia arriba.

Todos levantaron la vista.

Durante apenas un segundo, una figura cruzó entre las sombras del techo.

Demasiado rápida para distinguirla.

Cuando Lucasta lanzó una pequeña llamarada hacia aquella oscuridad, no había absolutamente nada.

Solo piedra.

Continuaron descendiendo.

Los escalones terminaron de pronto frente a un enorme arco de roca negra cubierto por raíces cristalinas. Más allá se extendía un bosque.

Un bosque bajo tierra.

Miles de árboles de cristal crecían hacia una bóveda tan alta que desaparecía entre la oscuridad. Sus ramas sostenían hojas transparentes que tintineaban como campanas de vidrio cada vez que una suave corriente de aire recorría el lugar.

El suelo estaba cubierto por un musgo azul que brillaba débilmente bajo sus pies.

Pequeñas criaturas luminosas revoloteaban entre los troncos.

Parecían luciérnagas.

Hasta que una de ellas pasó junto al rostro de Teodora.

No tenía alas.

Era un diminuto pez de luz nadando en el aire.

Lucasta inclinó la cabeza con curiosidad.

El pequeño ser se acercó sin miedo al hocico del dragón antes de continuar flotando entre los árboles.

Manco Cápac sonrió.

—Jamás pensé que existirían peces que volaran.

Por primera vez en mucho tiempo, Teodora sintió que aquel lugar no estaba dominado únicamente por la oscuridad.

Había belleza.

Una belleza olvidada.

—Este bosque existía antes de los reinos humanos... —susurró el Guardián del Horizonte desde el recuerdo que aún resonaba en su memoria—. Aquí nació la primera luz del mundo.

Mientras avanzaban, comenzaron a encontrar enormes esculturas semienterradas entre las raíces.

No representaban hombres.

Ni dioses.

Eran criaturas imposibles.

Ciervos con seis astas de cristal.

Leones cubiertos por escamas.

Aves tan grandes que sus alas abrazaban montañas enteras.

Cada estatua parecía custodiar un sendero diferente.

—¿Quién las hizo? —preguntó Atenea.

Teodora acarició una de las figuras.

La piedra estaba tibia.

—Creo... que nadie.

Todos la miraron.

—No fueron talladas.

Se petrificaron.

Un escalofrío recorrió al grupo.

Si aquello era cierto...

Aquellas criaturas habían existido alguna vez.

Continuaron caminando durante horas.

O tal vez minutos.

En aquel lugar el tiempo parecía comportarse de otra manera.

Los relojes del mundo exterior ya no tenían sentido.

Fue entonces cuando llegaron a un lago completamente inmóvil.

No reflejaba sus rostros.

Reflejaba el cielo.

Un cielo azul atravesado por constelaciones desconocidas.

Lucasta acercó lentamente el hocico al agua.

Su reflejo no era el de un joven dragón.

Era el de un gigantesco dragón adulto, con alas capaces de cubrir ciudades enteras.

El pequeño retrocedió sobresaltado.

Manco Cápac observó el lago con curiosidad.

Su reflejo mostraba un anciano de cabello completamente blanco sosteniendo la misma espada.

Atenea vio una ciudad en paz.

Khubilai Kan contempló un mundo donde ningún guerrero volvía a empuñar un arma.

Finalmente Teodora se acercó.

Esperaba encontrarse a sí misma.

Pero el agua permaneció completamente vacía.

No existía ningún reflejo.

Solo oscuridad.

El corazón le dio un vuelco.

—¿Por qué...?

Entonces una voz respondió.

No provenía del lago.

Ni del bosque.

Parecía surgir desde todas partes.

—Porque tu historia... aún no ha sido escrita.

Todos desenvainaron sus armas al instante.

El bosque entero quedó en silencio.

Las pequeñas criaturas luminosas desaparecieron entre los árboles.

Las hojas de cristal dejaron de sonar.

Y frente al lago comenzó a aparecer una figura.

No caminaba.

La niebla simplemente tomaba forma alrededor de ella.

Era un anciano vestido con un largo manto tejido con hojas plateadas. Su barba descendía hasta el suelo y sobre sus hombros descansaban pequeños pájaros de cristal completamente inmóviles, como si fueran parte de su vestimenta. En una mano sostenía un bastón de madera viva del que brotaban diminutas flores azules, incluso en aquella oscuridad.

Sus ojos eran lo más extraño de todo.

No tenían pupilas.

En ellos giraban lentamente diminutas estrellas.

Ninguno sintió miedo.

Pero todos sintieron respeto.

El anciano sonrió con la tranquilidad de quien llevaba siglos esperando una visita.

—Han tardado más de lo que imaginaba.

Teodora dio un paso al frente.

—¿Quién eres?

El anciano levantó lentamente la mirada hacia la inmensa bóveda del bosque.

—Fui el último jardinero de este lugar... cuando el mundo todavía era joven.

Guardó silencio unos segundos antes de volver a observarlos.

—Y si realmente desean llegar al corazón de Aurion...

Su sonrisa desapareció.

—Primero deberán atravesar el Bosque que recuerda todo aquello que ustedes intentan olvidar.

Apenas terminó de hablar, los árboles comenzaron a moverse.

No por el viento.

Las raíces se deslizaron lentamente sobre la tierra como enormes serpientes, cambiando senderos, levantando colinas y cerrando caminos. En cuestión de segundos, el bosque entero dejó de ser el mismo.

Los héroes comprendieron que las escaleras solo habían sido el comienzo.

El verdadero viaje acababa de empezar.






¡Hasta aquí llegamos con éste capítulo de esta Historia de Aventuras!

Espero que les haya entretenido y esperen con ansias el próximo capítulo la semana que viene.


Muchas gracias por su tiempo y apoyo,

Los estaré viendo cada semana con un capítulo nuevo.

🌸Persephone



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- Infinity Kingdom / 無盡城戰

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